Lima, 11 Nov (Erbol/tomado de larazon.com.pe).- El tribuno y jurista Javier Valle-Riestra calificó de cínicas las declaraciones del jefe de la armada chilena, Edmundo Gonzales, porque, más allá de los eufemismos, lo que ha querido decir es “perderemos el juicio en La Haya”, pero carece de trascendencia, porque su gobierno mantiene su vocación expansionista y quiere seguir creciendo a costa de los territorios del Alto y Perú, es decir de Bolivia y Perú.
“Lo principal no ha sido dicho por ningún dignatario del vecino país del sur, porque las ambiciones geopolíticas de la clase política chilena están sintetizadas en su armamentismo desenfrenado y amenazante, de manera que la derrota que tendrán en el Tribunal de La Haya, que será una victoria peruana, para ellos será tinta en papel mojado, porque son y seguirán siendo una potencia imperialista en el Pacífico sur”, dijo.
“Por esto -agregó- considero que son declaraciones cínicas, porque ellos saben que van a perder en La Haya y les importa un comino, porque mientras tengan la flota naval más poderosa del Pacífico sur seguirán hegemonizando la zona, rehusándose a la unidad continental como nadie en América lo hace, porque simplemente al gobierno de la señora Bachelet no le interesa”.
Enemigo del Perú
Valle-Riestra instó a no celebrar una victoria inexistente y aprender la lección de la historia, “porque Chile es enemigo natural y geopolítico del Perú y nunca olvidar que avanzó paulatinamente desde el paralelo 27° hasta el 18° desde la primera mitad del siglo XIX, luego de destrozar la Confederación Perú-Boliviana, usurpar Tarapacá y despojarnos de Arica, violando todos los compromisos internacionales y el Derecho de Gentes”.
El jurista reiteró que “Pinochet y Bachelet son lo mismo para los peruanos, porque mientras Pinochet era un autócrata de ultraderecha, la señora Bachelet es nominalmente socialista, pero forma parte del plan imperialista del militarismo chileno, por lo que resulta claro e indiscutible que el socialismo chileno de hoy no es el de ayer que lideró Salvador Allende”.
Respecto de los convenios pesqueros de 1952 y 1954 que el almirante chileno Gonzales le atribuye “características de tratados”, Valle-Riestra subrayó que ni la Declaración de Zona Marítima suscrita el 18 de agosto de 1952, conocida como Declaración de Santiago, ni el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima del 4 de diciembre de 1954 constituyen tratados por los cuales Perú, Ecuador y Chile hayan fijado sus fronteras marítimas.
Convenios pesqueros
Para mayor claridad, respecto del primer instrumento, explicó que el propio ex canciller chileno Fernando García Oldini puso los verdaderos límites de este evento al sostener en la inauguración que el objeto de la conferencia era, así lo dijo: “Considerar los problemas relacionados con la producción natural de sus mares, en especial con la protección, caza e industrialización de la ballena, fundamentalmente ligados a la situación alimenticia no solo de nuestros pueblos, sino de una parte de la humanidad”.
En relación con el segundo instrumento, advirtió que fue aprobado por los tres países debido a la pretensión de las flotas pesqueras de ultramar por desconocer la zona marítima de las 200 millas establecidas por acuerdo tripartito, por lo cual se fijó un área de tolerancia que permitiera a las pequeñas embarcaciones pesqueras tener un margen de ubicación adyacente a la zona de frontera común.
“Pero este documento es inválido y no puede considerarse un tratado, porque está hecho para embarcaciones de poco porte tripuladas por gente de mar de escaso conocimiento de náutica, porque habla del paralelo que constituye el límite marítimo entre los dos países cuando los firmantes son tres y nunca fue publicado en el diario oficial”, concluyó. |
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